





Por eso es todo un lujo que Enric nos presente casi en exclusiva su último trabajo para TV3 en la que cinco amigos treintañeros que juegan en un equipo de fútbol de aficionados engañan al capitán del equipo rival Santi (William Miller) que parece tenerlo todo y al que complican la existencia. Con sentido de culpabilidad, los cinco amigos se juntan para arreglar el desaguisado. Mientras tratan de mejorar la vida de Santi sus propias vidas parecen mejorar también, así como sus habilidades futbolísticas.
Una divertida comedia de perdedores en la que el fútbol vuelve a estar muy presente y que podremos ver en versión original en catalán con subtítulos en castellano.
Dirección: Enric Folch
Guión: Enric Folch
Fotografía: Miguel Llorens
Montaje: Ferrán Roig
Música: Álex Martínez
Intérpretes: Xavi Mira, Pau Durá, Jordi Sánchez, Ivan Massagué, William Miller, Javier Coromina, Mireia Aixalá, Leticia Dolera.
Duración: 88 minutos

Bienvenidos a la Noche de Culto más bárbara del siglo (bueno, del año) en la que además de participar en una noche llena de sorteos y sorpresas de lo más inesperado y delirante, podréis ver...
-She. La Diosa de Fuego (She). USA, 1935. Dirigida por Irving Pichel y Lansing C. Holden. 101 m. Versión coloreada por Ray Harryhausen.
Basada en la gran novela de Sir Henry Rider Haggard, uno de los autores favoritos de Howard y uno de los que más le influyera, es también genuina traslación visual de la estética, la atmósfera y el Sense of Wonder de las fantasías orientales y heroicas de Weird Tales y los pulps de su tiempo. Si Conan se hubiera filmado en vida de Howard, seguramente muchas de sus escenas se parecerían a este clásico olvidado, producido por Merian C. Cooper, uno de los creadores, solo dos años antes, de la mismísima King Kong. Eso sí, que Peter Jackson no haga el remake, por favor.

-Hércules en el centro de la tierra (Ercole al centro della terra). Italia, 1961. Dirigida por Mario Bava. 91 m. Color (¡y qué color!).
El peplum fantástico es, sin duda, el equivalente cinematográfico de la Espada y Brujería y el antecedente directo del cine de bárbaros de los 80, donde no es de extrañar que destacaran, aunque fuera en su vertiente más infame, los mismos italianos que reinaron en el género de Sword and Sandal, como dicen los anglosajones. Y de entre todos los peplums fantásticos, quizá sea esta joya psicotrónica y camp del gran Mario Bava el mejor de todos. Monstruos de peluche, colores imposibles y un vampírico Christopher Lee en plenitud de facultades, que podría pasar por perfecta encarnación de los brujos malvados de Howard, al estilo Toth-Amon y Thulsa Doom.

-Película sorpresa:
Solo os adelantamos algo, digamos que inquietante: ¿Se puede hacer una película épica, situada en un planeta de aventura poblado por cavernícolas, vampiros y monstruos prehistéricos (no es una errata) fantásticos, al estilo del Almuric de Howard o las novelas de Marte y Venus de Edgar Rice Burroughs... sin un duro? La respuesta, de manos de uno de los peores directores de la historia del cine –y no, no es Ed Wood-, en La Noche de Culto más bárbara del Certamen de Cortos de Avilés.
Y pasemos ahora a ver algunos invitados más de los que han confirmado ya su presencia en el certamen:
WILLIAM MILLER
Su próxima aparición en la pantalla grande será en La conjura del Escorial, una película histórica sobre Felipe II dirigida por Antonio del Real. Hasta entonces podemos disfrutar de su trabajo en Presumptes implicats, una divertida tv-movie que se exhibirá en Avilés y que lo vuelve a reunir con Enric Folch tras su colaboración en Tempus fugit (vista en el certamen de 2005).
Además ha desarrollado su trabajo de actor en el teatro, con espectáculos como El perro del hortelano, para la Escola d’Actors de Barcelona, o Vida al jardín de las delicias del Bosco del Teatro de la Calle y es uno de los componentes del grupo de rock Candymen, en el que canta y toca la guitarra.

Folch es un director y guionista con una trayectoria interesante realizada casi exclusivamente en la televisión catalana, a excepción de la serie de TVE Abuela de verano, de la que dirigió varios episodios. Sus primeros trabajos fueron en el mundo del cortometraje, destacando For God’s sake (1990), premio al mejor cortometraje en Sitges, y The Midas touch (1992), premiado en Chicago y Oporto. A éstos les siguieron otros como Síes y noes, La mare s’ocupa de mí o Coses que passen.
Después de trabajar como ayudante de dirección en películas como El efecto mariposa de Fernando Colomo, realiza su primera tv-movie: Dues dones (1998), un thriller protagonizado por Emma Vilasarau y Rosana Pastor. A ésta le sigue Cabell d’angel, una comedia romántica con toques de humor negro. También codirige Psico-Express, una serie de 26 capítulos producida por el popular grupo teatral Dagoll Dagom.
A partir de ahí, combinaría ambas carreras y participó con pequeños papeles en películas como Soldadito español o Don Juan de los infiernos y como protagonista en El tesoro de Antonio Mercero o Aquí huele a muerto junto a Martes y Trece.
En 1993 coprotagonizó junto a Karra Elejalde La madre muerta de Juanma Bajo Ulloa. Su interpretación de una joven retrasada que ve como su madre es asesinada en casa tras descubrir a un ladrón le valió premios en los festivales de Estocolmo, Cartagena de Indias y el de Cine Policiaco de Cognac. Otras películas en las que ha participado desde entonces son Enciende mi pasión, ¡Oh, cielos!, El rey del río, Dile a Laura que la quiero, Brujas, Cha-cha-chá o, más recientemente, GAL. En televisión, la hemos podido ver en Las amargas lágrimas de Petra von Kant de Estudio 1 o en Quart, la serie basada en La piel del tambor de Pérez-Reverte.

Sin embargo, su carrera dentro del mundo del cine es ya larga y comenzó hace más de veinte años en el Departamento de Cámara, realizando labores de ayudante, auxiliar y operador en más de cincuenta películas, entre las que se incluyen La estanquera de Vallecas, Espérame en el cielo, El robobo de la jojoya, Libertarias o El arte de morir, por citar sólo unas pocas. José Luis Garci fue quien le animó a dar el salto a otras labores como las de ayudante de dirección, que asumió por primera vez en El abuelo, y director de producción. Así, ha colaborado en Tiovivo c. 1950, Ninette, Luz de domingo de Garci y en la coproducción hispano-argentina La soledad era esto de Sergio Renán.







































